A medida que envejecemos, nuestro cuerpo experimenta cambios que pueden afectar la fuerza, la movilidad y la capacidad para realizar tareas cotidianas. Pero la buena noticia es que no tenemos que aceptar estos cambios pasivamente. Existe una forma inteligente de mantenerse fuerte y funcional a cualquier edad: el fitness funcional.
El informe especial de Harvard, Functional Fitness Training, nos recuerda que el envejecimiento no tiene por qué significar pérdida de independencia. Con una rutina adecuada, podemos prevenir limitaciones y mantenernos activos y vitales durante más tiempo.
¿Qué es el fitness funcional?
Se trata de un tipo de entrenamiento diseñado para ayudarte a realizar con mayor facilidad los movimientos del día a día: caminar, levantar bolsas del mercado, agacharte, subir escaleras, etc. Su objetivo no es solo fortalecer músculos, sino también mantener tu equilibrio, flexibilidad, coordinación y capacidad respiratoria.
Cambios comunes con la edad (y cómo frenarlos):
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Pérdida muscular (sarcopenia):
Comienza desde los 30-35 años. Se pierde entre 1% y 2% de masa muscular al año, lo que afecta directamente la fuerza y la agilidad. A los 70 puede llegar al 3%. -
Debilitamiento:
Las tareas cotidianas como subir escaleras o levantarse de una silla se vuelven más exigentes si no se entrena la fuerza con regularidad. -
Pérdida de potencia:
Afecta la capacidad de reaccionar rápido, por ejemplo, para evitar una caída o levantar una carga. Esta pérdida es incluso más acelerada que la de la fuerza. -
Menor capacidad pulmonar y cardíaca:
A partir de los 30 años, la función cardiovascular disminuye cerca de un 10% por década. Esto afecta directamente tu resistencia física. -
Rigidez articular:
La movilidad de hombros y caderas puede disminuir hasta 6 grados por década, dificultando tareas como agacharse o estirarse. -
Problemas de equilibrio:
Más del 50% de los adultos mayores de 70 años no pueden sostenerse sobre una pierna por más de 10 segundos. Esto eleva el riesgo de caídas. -
Aumento de grasa corporal:
Aunque el peso no cambie, el músculo se reemplaza por grasa. Esto genera cansancio más rápido y dificultad para moverse con agilidad.
¿Qué podemos hacer?
El entrenamiento funcional trabaja estos puntos clave con rutinas adaptadas a cada edad y condición física. Con movimientos simples y seguros puedes:
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Recuperar fuerza y potencia
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Mejorar la movilidad y la postura
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Aumentar tu resistencia cardiovascular
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Reforzar el equilibrio y prevenir caídas
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Mantenerte independiente y con calidad de vida
En Otorhinocenter creemos en el movimiento como medicina
Sabemos que cuidar el equilibrio, la movilidad y la fuerza no solo previene caídas, sino que también mejora la audición, el estado de ánimo y la salud general. Por eso, promovemos hábitos como el fitness funcional, especialmente en adultos mayores y pacientes con alteraciones vestibulares.
Movernos bien es vivir mejor.
📌 Cuidamos tus sentidos. Cuidamos de ti.